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El presidente estadounidense aseguró que la llegada de buques a Texas y Luisiana fortalece la posición de EE. UU.; mientras tanto, Irán restablece vigilancia estricta y dispara contra embarcaciones para forzar el fin del bloqueo naval.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, calificó como un intento de extorsión la decisión del gobierno iraní de retomar el control militar absoluto sobre el Estrecho de Ormuz. Ante medios de comunicación en la Casa Blanca, el mandatario enfatizó que su administración no cederá ante las tácticas de interrupción comercial que Teherán ha empleado históricamente.

Resiliencia Energética y Negociación:

  • Alternativas Logísticas: Trump sustentó su postura informando que un gran flujo de buques ha estado llegando con normalidad a los puertos de Texas y Luisiana, lo que sugiere una menor vulnerabilidad inmediata a los cortes en el Golfo.
  • Diálogo en Curso: Pese a la retórica de confrontación, el inquilino de la Casa Blanca afirmó que los contactos diplomáticos entre ambas naciones «van muy bien» y que se espera nueva información al cierre de la jornada.

Escalada en el Estrecho: Por su parte, Irán justificó el cierre alegando supuestos actos de «piratería» y violaciones constantes por parte de la marina estadounidense bajo el pretexto de un bloqueo naval. Las consecuencias operativas han sido inmediatas:

  • Incidentes Armados: La Armada de la Guardia Revolucionaria obligó a dos buques indios a retirarse mediante el uso de disparos de advertencia.
  • Desvío de Flotas: Reportes indican que aproximadamente 20 barcos comerciales se vieron forzados a cambiar de rumbo tras el restablecimiento del control militar iraní.

Teherán ha condicionado la reapertura de la vía a que Estados Unidos permita la libre circulación de buques desde y hacia Irán, una demanda que hasta el momento no ha sido aceptada por Washington.