NUEVA YORK – El Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció la adición de tres cargos graves por terrorismo en contra de Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias «Chiquito Malo». El líder de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), quien se encuentra prófugo, es ahora el objetivo central de una ofensiva legal que vincula directamente el tráfico de cocaína con actividades terroristas internacionales.
Nuevos cargos y alcance judicial
De acuerdo con el comunicado oficial emitido este 16 de abril de 2026, los nuevos delitos imputados a Ávila Villadiego incluyen:
- Conspiración por narcoterrorismo: Utilizar el tráfico de drogas para financiar y ejecutar actos de violencia política y social.
- Apoyo material a grupos terroristas: Proveer recursos y logística a organizaciones designadas como terroristas extranjeros por EE. UU.
- Conspiración para apoyo terrorista: Planificar la entrega de activos a estructuras criminales que operan bajo tácticas de guerrilla.
Narcotráfico y Terrorismo: «Dos caras de la misma moneda»
El fiscal del distrito, Joseph Nocella, fue enfático al señalar que el Clan del Golfo utiliza la inestabilidad regional como su principal activo. «Para el Clan del Golfo, el tráfico de narcóticos y el terrorismo son dos caras de la misma moneda», afirmó Nocella, subrayando que la justicia estadounidense no descansará hasta que «Chiquito Malo» rinda cuentas por el envío de toneladas de cocaína a través de México y Centroamérica.
Perfil de un objetivo de alto valor
Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, de 49 años, asumió el mando absoluto de la organización tras la captura y extradición de Dairo Antonio Úsuga, alias «Otoniel», en 2021. Desde su base en la región de Urabá, ha dirigido una expansión territorial sin precedentes:
- Liderazgo: Jefe de la mayor banda criminal de Colombia con presencia en múltiples departamentos.
- Designación: El Clan del Golfo está catalogado como grupo terrorista por EE. UU. desde octubre de 2021.
- Operaciones: Controla la cadena de suministro de narcóticos que nutre a los cárteles en México antes de su entrada a territorio estadounidense.
La intensificación de estos cargos sugiere que, de ser capturado, «Chiquito Malo» enfrentaría una de las condenas más severas en la historia del sistema judicial federal de EE. UU., similar a las impuestas a líderes de organizaciones como Al-Qaeda o las antiguas FARC.







