Washington.- El director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Todd Lyons, presentó su renuncia ante el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, tras supervisar el plan de deportaciones masivas de la administración de Donald Trump.
Mullin confirmó la salida y calificó a Lyons como “un gran líder”, detallando que dejará el cargo oficialmente el 31 de mayo.
La dimisión ocurre luego de que Lyons compareciera ante una subcomisión de la Cámara de Representantes, donde respondió a cuestionamientos sobre el número sin precedentes de muertes bajo custodia de ICE y los planes de detención de la agencia.
Según datos oficiales, cerca de 50 migrantes han fallecido en centros de detención en lo que va del año.
Durante su gestión, Lyons estuvo al frente de redadas masivas ordenadas por la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, en las que organizaciones de derechos humanos reportaron presuntas violaciones. Además, en enero, dos ciudadanos estadounidenses murieron por disparos de agentes migratorios en Mineápolis.
Tras su salida, la dirección de ICE queda vacante, en un contexto en el que la agencia no ha tenido un titular ratificado por el Senado desde la administración de Barack Obama.







