En el cierre de su visita oficial a China, el canciller ruso abordó con el presidente Xi y el ministro Wang Yi la situación en Oriente Medio y la crisis ucraniana; Moscú denunció intentos de Occidente por «contener» a ambas potencias mediante estructuras militares excluyentes.
Pekín, China. El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, concluyó este miércoles su visita oficial de dos días a China con una reunión de alto nivel con el presidente Xi Jinping. El encuentro ocurre en un contexto de crecientes tensiones internacionales, marcadas por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y la persistente crisis en Ucrania.
Temas centrales de la agenda: Previamente, Lavrov sostuvo un encuentro con su homólogo chino, Wang Yi, donde se definieron las posturas conjuntas sobre temas críticos para la seguridad global:
- Conflicto en Oriente Medio: Las delegaciones analizaron la guerra de Estados Unidos contra Irán y sus repercusiones en la estabilidad regional.
- Contención de bloques: Rusia denunció los intentos de desmantelar el espacio centrado en la ASEAN mediante la creación de estructuras de «geometría reducida» diseñadas, según Lavrov, para contener a China y a la Federación de Rusia en el área de Asia-Pacífico.
- Crisis ucraniana: Se dio seguimiento a las posiciones diplomáticas de ambos países frente al conflicto en Eurasia.
Posicionamiento diplomático: Durante las conversaciones, la cancillería rusa enfatizó que el sudeste asiático es una parte crucial de Eurasia que no debe ser fragmentada por intereses externos. La visita reafirma la voluntad de ambas naciones de mantener un orden mundial que evite la creación de bloques militares similares a los de la Guerra Fría en la región de Asia-Pacífico.







