En el primer acto oficial de su visita de Estado, el presidente Pedro Sánchez intervino este lunes 13 de abril ante la comunidad universitaria de Tsinghua, una de las instituciones más prestigiosas del país. Ante un auditorio de medio millar de estudiantes y académicos, el líder español apeló a la responsabilidad de China para estabilizar el sistema multilateral, seriamente amenazado por las guerras en curso.
Acompañado por su esposa, Begoña Gómez, Sánchez subrayó que la colaboración de potencias como China es indispensable para un equilibrio global. Aunque reconoció los esfuerzos previos de Pekín, fue enfático en la necesidad de un mayor compromiso activo.
Focos de tensión: Irán, Ucrania y Oriente Próximo
El discurso de Sánchez se produjo en un momento crítico, apenas unas horas después de que Donald Trump confirmara el bloqueo naval contra Irán, lo que ha disparado la tensión en el Golfo. El mandatario español señaló cuatro escenarios donde la influencia china es clave:
- Irán: Tras el colapso de las negociaciones en Pakistán y el inicio del bloqueo estadounidense.
- Ucrania: Donde la guerra de desgaste continúa reconfigurando las alianzas europeas.
- Líbano y Cisjordania: Zonas donde la inestabilidad en Oriente Próximo amenaza con una expansión regional del conflicto.
«China hace mucho, y lo celebramos, pero puede hacer más exigiendo, como hace, que el derecho internacional se cumpla», afirmó Sánchez, posicionando a España como un puente de diálogo que busca que las grandes potencias actúen como garantes de la paz y no solo como observadores.






