El primer ministro Simon Harris profundizó en los motivos de su gobierno al señalar que la decisión de Irlanda no es un ataque a Israel, sino un paso necesario para fortalecer a los moderados frente a los extremistas. Harris afirmó que, al otorgar este estatus diplomático, se busca dar voz a la mayoría de los palestinos que aspiran a un Estado democrático y en paz.
El mandatario subrayó que Irlanda conoce bien el costo de los conflictos prolongados y el valor de ser reconocido por la comunidad internacional. «Nuestra propia historia nos enseña que el reconocimiento es el primer paso para una paz duradera», declaró Harris, haciendo un llamado a que esta medida sirva como un catalizador para que la solución de dos Estados deje de ser un eslogan y se convierta en una realidad política y territorial.
Finalmente, Harris hizo un llamado a la comunidad internacional para que no ignore la catástrofe humanitaria en la región, reiterando que la estabilidad de Israel y la soberanía de Palestina son «dos caras de la misma moneda» de la seguridad global.






