Rory McIlroy ha hecho historia en la 90ª edición del Masters de Augusta al registrar la mayor ventaja tras 36 hoyos en la trayectoria del torneo. Con un cierre espectacular de seis birdies en sus últimos siete hoyos este viernes, el norirlandés finalizó la segunda ronda con un acumulado de 12 bajo par. Este desempeño le otorga una cómoda diferencia de seis golpes sobre sus perseguidores más cercanos, superando las marcas previas de leyendas como Jack Nicklaus y Jordan Spieth.
El tramo final de la jornada fue una exhibición de maestría técnica, especialmente en los hoyos 17 y 18. En el penúltimo hoyo, McIlroy asombró a los presentes al embocar un chip de 29 yardas para birdie, mientras que en el hoyo final dejó su bola a solo seis pies con un golpe de aproximación preciso para sellar su liderato. Actualmente, Patrick Reed y Sam Burns comparten la segunda posición con seis bajo par, manteniéndose como los rivales más directos en la lucha por la chaqueta verde.

La ronda no estuvo exenta de dramatismo, particularmente en el hoyo 15, donde McIlroy salvó un momento crítico tras enviar su salida hacia las hojas de pino bajo la silla de un espectador. Con gran temple, logró devolver la bola al fairway y ejecutar un tercer golpe que le permitió rescatar un birdie improbable. Esta resiliencia fue clave para romper el empate que mantenía con Reed hasta el hoyo 11, despegándose definitivamente del resto del campo gracias a un despliegue de golf agresivo y efectivo en la segunda mitad del recorrido.
De cara al fin de semana, McIlroy busca convertirse en el primer jugador desde Tiger Woods (2002) en defender el título de forma consecutiva. Aunque la estadística favorece a quien lidera por tal margen solo uno de los seis golfistas que previamente lograron esta ventaja no terminó ganando, la competencia sigue siendo feroz. Figuras como Justin Rose, Shane Lowry y Tommy Fleetwood se mantienen al acecho con cinco bajo par, prometiendo una batalla intensa en las rondas finales en Augusta National.






