Jerusalén.- Los principales lugares sagrados de Jerusalén reabrieron este jueves tras permanecer cerrados durante 40 días por razones de seguridad vinculadas al conflicto entre Israel e Irán.
La medida permitió el regreso de fieles a espacios emblemáticos como la Iglesia del Santo Sepulcro, la Mezquita de Al Aqsa y el Muro de las Lamentaciones.
El levantamiento de restricciones, anunciado por el Gobierno israelí siguiendo directrices militares, estuvo acompañado de un fuerte despliegue de seguridad en la Ciudad Vieja. Decenas de judíos y cristianos acudieron a los recintos tras semanas de cierre, en un periodo que generó críticas por impedir celebraciones clave como la Cuaresma, la Semana Santa, el Ramadán y el Pésaj.

Durante las restricciones, Israel limitó el acceso de fieles musulmanes, impidió oraciones del Aíd al Fitr en Al Aqsa y estableció controles de edad y cupo para palestinos provenientes de Cisjordania. Además, se reportó la presencia de colonos judíos en Mezquita de Al Aqsa, en el Monte del Templo lo que dificultó el rezo musulmán.
Pese a ello, el Departamento Islámico de Waqf, la autoridad religiosa jordana que administra Al Aqsa, confirmó que cientos de fieles lograron orar desde el amanecer en el complejo.

La reapertura de estos lugares de culto coincide con la celebración de la Pascua ortodoxa este domingo y la ceremonia del Fuego Sagrado prevista en el Santo Sepulcro.
El cierre también provocó tensiones diplomáticas, especialmente tras el bloqueo al acceso del patriarca latino, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, durante el Domingo de Ramos, lo que obligó al primer ministro Benjamín Netanyahu a revertir la medida días después.






