La Sedena y Protección Civil coordinaron el rescate, que incluyó buzos tácticos y el uso de un helicóptero Black Hawk.
La clave del rescate: Luz y aire: Según informes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Zapata Nájera sobrevivió gracias a una burbuja de aire que se formó en la zona del derrumbe. La localización fue posible gracias a la astucia del minero, quien utilizó su lámpara de mano para emitir destellos intermitentes, orientando así a los buzos del Ejército Mexicano en medio de la inundación de residuos.

Operativo de alta complejidad: Para sacar a Francisco a la superficie, las brigadas de la Sedena, Semar y CFE operaron bombas de alta potencia para desalojar el agua y el lodo acumulado. Tras ser estabilizado por paramédicos en la boca de la mina, el trabajador —originario de Santiago Papasquiaro, Durango— fue trasladado en un helicóptero Black Hawk de la Fuerza Aérea Mexicana al Hospital General de Mazatlán.
Saldo de la tragedia: La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) detalló que, de los 25 trabajadores involucrados originalmente:
- 21 salieron ilesos el día del accidente.
- José Alejandro Cástulo fue rescatado con vida el 30 de marzo.
- Francisco Zapata fue rescatado EL 7 de abril.
- Lamentablemente, se confirmó la localización de una tercera víctima sin vida el miércoles 8 de abril, cuyo cuerpo fue recuperado por buzos tras labores de bombeo. Un cuarto trabajador permanece bajo estatus de búsqueda/localización.
El éxito de la operación, coordinada por la Sedena y Protección Civil, fue celebrado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien a través de sus redes sociales reconoció la labor de las fuerzas armadas y la entereza del trabajador.






