Washington.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, recibió en Washington al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, previo a su encuentro con el presidente Donald Trump, en un contexto marcado por la polémica sobre una posible salida estadounidense de la alianza.
Ambos líderes evitaron responder preguntas durante una breve comparecencia ante medios antes de su encuentro.
No obstante, discutieron temas clave como “los esfuerzos en curso liderados por Estados Unidos para lograr un fin negociado a la guerra entre Rusia y Ucrania«. Así como el «aumento de la coordinación y el reparto de la carga con los aliados de la OTAN«, según un comunicado del viceportavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
La visita de Rutte ocurre tras el reciente acuerdo de alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, conflicto iniciado el 28 de febrero y que ha generado preocupación por su impacto en la estabilidad global y la economía.
El encuentro también se produce en medio de crecientes tensiones entre Trump y los países miembros de la OTAN, a quienes ha criticado por ser unos «cobardes» al restringir el uso de bases militares durante su conflicto con el país persa. Rutte busca aliviar estas fricciones, en un momento en que Washington ha planteado reevaluar su papel dentro de la alianza.
Las diferencias no son nuevas: las declaraciones de Trump sobre Groenlandia y la guerra en Ucrania han ampliado la brecha con sus aliados y marcarán la agenda de la reunión entre ambos líderes en la Casa Blanca.






