El próximo 23 de mayo marcará un antes y un después para varias categorías del boxeo mundial. El evento estelar entre Oleksandr Usyk y Rico Verhoeven sirve como el imán perfecto para una serie de combates que definirán el futuro de las 168 y 200 libras. Hamzah Sheeraz, la nueva joya del boxeo británico, finalmente tendrá su oportunidad por un título mundial cuando se mida al invicto alemán Alem Begic. Con la división supermediana en plena reconfiguración tras el retiro de Terence Crawford, Sheeraz busca consolidarse como el nuevo rostro de las 168 libras ante los ojos del mundo.
En la división de los pesos pesados, la tensión sube de tono con el enfrentamiento entre Frank «The Cuban Flash» Sánchez y Richard Torrez Jr. Este combate no es solo una exhibición de poder, sino una eliminatoria final de la FIB. Para Sánchez, es la oportunidad de demostrar que su técnica está por encima del ímpetu juvenil de Torrez Jr., quien ha noqueado a casi todos sus oponentes profesionales. El ganador de este choque se pondrá en línea directa para reclamar una oportunidad contra el campeón, haciendo de esta pelea una de las más seguidas por los analistas del peso completo.

El evento también servirá para coronar o destronar en la categoría wélter. Jack Catterall, quien ha tenido una carrera marcada por decisiones polémicas y grandes actuaciones, se medirá a Shakhram Giyasov por el título «regular» de la AMB. Es un duelo de estilos: la precisión y guardia zurda del inglés contra la potencia y el boxeo dinámico del uzbeko. Ambos saben que una victoria en una cartelera de este calibre, transmitida globalmente, es el boleto dorado hacia las grandes bolsas y las unificaciones que tanto han buscado.
La inclusión de talento femenino añade una capa de espectáculo única. Mizuki Hiruta, conocida por sus entradas al ring llenas de color y cultura japonesa, defenderá su estatus ante la egipcia Mai Soliman. Este combate subraya la intención de los organizadores de hacer de este evento un festival multidisciplinar y multicultural. Incluso si la sede se traslada de las Pirámides de Giza debido al «Plan B» mencionado por Usyk, el nivel deportivo se mantiene intacto con peleas preliminares que incluyen a prospectos como Jamar Talley y Michael Kalyalya.
El 23 de mayo promete ser una maratón de boxeo de alta calidad. Desde las primeras horas con los talentos locales de Egipto hasta el cierre con el choque entre el campeón unificado Usyk y el gigante del kickboxing Verhoeven, la oferta para el suscriptor de DAZN es inmejorable. La incertidumbre logística solo añade un toque de dramatismo a una noche que ya es histórica por la calidad de sus emparejamientos. Si Sánchez y Sheeraz logran victorias contundentes, el panorama del boxeo para la segunda mitad de 2026 cambiará radicalmente.






