Lo que debía ser un choque de titanes por el dominio de la Conferencia Oeste terminó siendo un monólogo del Oklahoma City Thunder. Los líderes de la liga no tuvieron piedad de los Los Angeles Lakers, venciéndolos por un margen histórico de 43 puntos (139-96). Sin embargo, el resultado pasó a segundo plano cuando Luka Doncic se desplomó en la cancha del Paycom Center, agarrándose el muslo izquierdo en lo que parece ser una lesión seria en el tendón de la corva.
El desempeño de Doncic antes de la lesión ya reflejaba que algo no andaba bien. La defensa asfixiante de OKC, liderada por Jalen Williams, limitó al esloveno a apenas 12 puntos con un pobre 3 de 10 en tiros de campo. Las seis pérdidas de balón en 26 minutos delataban a un Luka frustrado y físicamente mermado, algo que JJ Redick confirmó al revelar que el jugador ya sentía molestias desde los primeros minutos del compromiso, aunque fue autorizado para seguir en acción.
La preocupación en el vestuario angelino es total. Jugadores como Austin Reaves y Jake LaRavia expresaron su consternación al ver caer a su líder ofensivo en un momento tan inoportuno. Redick trató de calmar las aguas asegurando que «no pondrían en riesgo a ningún jugador», pero la imagen de Doncic entrando al vestuario con dificultades para caminar sugiere que el camino a la recuperación podría ser más largo de lo esperado. La resonancia magnética de este viernes dictará la sentencia definitiva para el equipo.
Actualmente, los Lakers se ubican en la tercera posición del Oeste, pero la presión de los Denver Nuggets y los Houston Rockets es constante. Sin los 40.8 puntos por partido que Luka venía promediando en el último mes, el esquema ofensivo de Redick carece de su motor principal. La ausencia de Doncic obligará a las figuras a asumir una carga heroica para evitar que el equipo caiga en los puestos de Play-In.
El próximo 7 de abril está programada una revancha entre ambos equipos en Los Ángeles, pero es casi seguro que Doncic no podrá ser parte de ella. El enfoque de la organización ahora es puramente médico: salvar la temporada de su máxima figura.






