En un mensaje televisado desde la Casa Blanca, el presidente Donald J. Trump ofreció esta noche un balance determinante sobre la ofensiva militar en Medio Oriente y los avances espaciales de la nación. El mandatario aseguró que los objetivos estratégicos de Estados Unidos están «cerca de completarse», afirmando que la capacidad bélica de Irán ha sido prácticamente neutralizada tras semanas de intensos bombardeos.
El fin del poderío militar iraní
Con un tono triunfalista, el presidente declaró que la armada iraní «ha desaparecido» y su fuerza aérea se encuentra «en ruinas». Según el reporte oficial, la mayoría de los líderes del régimen han muerto y el mando del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) está siendo diezmado.
«Este régimen fanático lleva 47 años gritando ‘Muerte a Estados Unidos’. Hice lo que ningún otro presidente estuvo dispuesto a hacer», sentenció Trump, justificando la intervención como la única vía tras el fracaso de la diplomacia para frenar el programa nuclear de Teherán. El mandatario advirtió que los ataques continuarán con «gran contundencia» durante las próximas dos o tres semanas hasta erradicar por completo la amenaza nuclear.
Éxito espacial y fortaleza económica
Antes de abordar el conflicto bélico, Trump felicitó a la NASA por el histórico lanzamiento de la misión Artemis II, destacando que los cuatro astronautas viajan «más lejos de lo que cualquier cohete tripulado haya volado jamás».
En el plano interno, el presidente vinculó el éxito militar con la prosperidad económica de su gestión, resaltando la ausencia de inflación, inversiones récord y el máximo histórico de la bolsa de valores. «En un año, transformamos un país paralizado en el más próspero del mundo, lo que nos preparó para erradicar este problema latente», concluyó.






