El fenómeno cubrió de blanco el centro histórico y la zona poniente de la capital michoacana; especialistas atribuyen el evento al contraste térmico entre las altas temperaturas de superficie y corrientes frías en la atmósfera superior.
La tarde de este martes 31 de marzo, los habitantes de Morelia fueron testigos de una intensa granizada que cubrió calles, banquetas y techos de la zona céntrica, rompiendo con la tendencia de altas temperaturas que marcaba el inicio de la temporada de estiaje en Michoacán. El fenómeno resultó inusual para la población local, dado que la temporada de precipitaciones suele establecerse formalmente hacia finales de mayo; sin embargo, el contraste térmico extremo facilitó la formación de nubes de tormenta de rápido desarrollo.
Especialistas en meteorología explicaron que el calentamiento diurno acumulado en la superficie, al combinarse con corrientes de aire frío en las capas altas de la atmósfera, generó las condiciones idóneas para la precipitación de granizo. Aunque se asocia este tipo de eventos a la variabilidad climática estacional, no se descarta el impacto del cambio climático en la intensificación de estos contrastes térmicos durante la primavera.
Tras el temporal, elementos de Protección Civil, la Policía Morelia y el cuerpo de Bomberos activaron protocolos de supervisión en los sectores más afectados, particularmente en el centro y el poniente de la ciudad. El reporte oficial indica saldo blanco, con afectaciones limitadas a encharcamientos que superaron el nivel de las banquetas y complicaciones menores en la circulación vial, sin que se registraran daños estructurales de consideración.






