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El presidente de EE. UU. admite su intención de quedarse con el crudo iraní y asegura que podría capturar «fácilmente» la infraestructura que gestiona el 90% de las exportaciones del país persa.

En declaraciones ofrecidas este domingo a bordo del Air Force One, el presidente Donald Trump subió la apuesta en el conflicto de Oriente Medio al admitir abiertamente que su objetivo estratégico es el control de los recursos energéticos de Irán. El mandatario puso la mira en la Isla de Jarg, una terminal clave desde la cual se gestiona el 90% del crudo que Irán exporta al mundo.

Calificando de «estúpidos» a quienes cuestionan el costo de la operación. Aunque expertos militares advierten que un asalto a la isla prolongaría la guerra y aumentaría las bajas estadounidenses, Trump minimizó el riesgo asegurando que la instalación carece de defensas sólidas: «Podríamos tomarla muy fácilmente».

Sobre la posibilidad de un alto al fuego, el mandatario se mostró esquivo. Reveló que las fuerzas de EE. UU. ya han bombardeado 13,000 objetivos y que aún tienen otros 5,000 en la lista. «Se podría llegar a un acuerdo con bastante rapidez», añadió, sugiriendo que la presión militar sobre los recursos vitales es su principal carta de negociación. Esta postura no solo tensiona los mercados (que ya provocaron un desplome en la Bolsa de Tokio), sino que pone en duda la viabilidad de las conversaciones de paz propuestas en Pakistán.

OBJETIVO ESTRATÉGICO: ISLA DE JARG

Dato ClaveImportancia Geopolítica
CapacidadGestiona el 90% de las exportaciones de crudo de Irán.
UbicaciónGolfo Pérsico (Vulnerable a bloqueos navales).
Postura Trump«Quedarse con el petróleo» para financiar la guerra.
Riesgo MilitarOcupación a largo plazo y aumento de bajas de EE. UU.
Escala de Ataque13,000 objetivos bombardeados al día de hoy.