En una revelación que escala el conflicto en Oriente Medio a una dimensión de confrontación entre potencias, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que Rusia facilitó datos de inteligencia crítica a Irán para ejecutar el ataque contra la Base Aérea Príncipe Sultán. Durante una entrevista con NBC News, el mandatario aseguró que el Kremlin monitoreó activamente las instalaciones estadounidenses en territorio saudí días antes de la ofensiva.
De acuerdo con los informes diarios de inteligencia citados por Zelensky, satélites rusos capturaron imágenes detalladas de la base aérea en Al Kharj en tres fechas específicas: el 20, 23 y 25 de marzo. Estas fotografías habrían servido para identificar la ubicación precisa de las tropas estadounidenses y saudíes, optimizando la precisión del ataque con misiles ejecutado el pasado viernes.
Un ataque con bajas estadounidenses
La ofensiva, que ha sido atribuida a fuerzas pro-iraníes, dejó un saldo de 12 militares estadounidenses heridos, según datos publicados por el Wall Street Journal. Zelenski fue contundente al señalar que esta cooperación no es una mera suposición, sino una realidad operativa que busca desestabilizar la presencia de Washington en la región.
«Creo que a Rusia le conviene ayudar a los iraníes. Y no creo —sé— que compartan información. ¿Ayudan a los iraníes? Por supuesto. ¿En qué porcentaje? Al cien por cien», sentenció el líder ucraniano.
La alianza Rusia-Irán bajo la lupa
Estas declaraciones subrayan el fortalecimiento del eje Moscú-Teherán, sugiriendo que Rusia está utilizando su capacidad de vigilancia espacial no solo para su guerra en Ucrania, sino como una herramienta de negociación y desgaste contra los intereses de Estados Unidos en otros frentes. El uso de tecnología satelital rusa para guiar ataques contra personal norteamericano podría forzar una reevaluación de la estrategia de defensa de la Casa Blanca tanto en Europa como en el Golfo Pérsico.






