El Gobierno de México anunció la implementación del «Complemento Concepto para la facturación de Hidrocarburos y Petrolíferos», una nueva medida obligatoria que entrará en vigor el próximo 24 de abril de 2026. Este mecanismo actuará como un candado digital dentro del Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI), diseñado específicamente para combatir el mercado ilícito de combustibles en el país.
Bajo este nuevo esquema, todos los establecimientos que comercialicen gasolina (Regular o Premium) y diésel deberán contar con un permiso vigente ante la Comisión Nacional de Energía (CNE). El sistema de facturación electrónica estará vinculado directamente con la base de datos de la CNE; si un distribuidor o gasolinera no tiene su permiso activo, el sistema bloqueará automáticamente su capacidad de facturar, impidiendo legalmente la venta del producto.
Esta iniciativa es el resultado de una colaboración estratégica entre el SAT, la Secretaría de Energía (SENER), la CNE y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT). Con este refuerzo en la trazabilidad fiscal, las autoridades buscan erradicar el «huachicol» administrativo y asegurar que solo empresas reguladas participen en la cadena de suministro de hidrocarburos.






