Lo que era un secreto a voces se ha oficializado: Mohamed Salah dejará el Liverpool en el verano de 2026. Tras una temporada marcada por la irregularidad y un enfrentamiento público con el entrenador Arne Slot, el egipcio decidió poner fin a su etapa en Inglaterra. Salah acusó al club en diciembre de «dejarlo en la banca», un episodio que fracturó su relación con el cuerpo técnico y que lo vincula ahora con un fichaje multimillonario hacia la Saudi Pro League, donde se espera que sea la nueva gran cara del proyecto árabe.
El declive de esta temporada fue inesperado, considerando que venía de firmar una de las mejores campañas individuales en la historia de la Premier League en la 2024/25. Sin embargo, la falta de confianza y los periodos de sequía goleadora lo llevaron a ser relegado al banquillo en noches clave de la Champions League. A pesar de este bache, Salah logró resurgir la semana pasada con un golazo ante el Galatasaray, alcanzando la mítica cifra de 50 goles en la máxima competición europea, un recordatorio de que su calidad sigue intacta.

Más allá de la polémica actual, su paso por Anfield es una colección de éxitos sin precedentes. Ganador de cuatro Botas de Oro de la Premier y pieza fundamental en la obtención de todos los trofeos posibles, Salah se va como el tercer máximo artillero del club. Su capacidad de resistencia y su profesionalismo lo convirtieron en la punta de lanza de la era dorada bajo el mando de Klopp, logrando que el Liverpool ganara la Premier League dos veces y rompiera años de frustraciones internacionales.
El sentimiento de los aficionados hacia el «Rey Egipcio» trasciende los resultados recientes. «Me habéis dado los mejores momentos de mi vida», expresó el jugador de 33 años en su despedida. Para la ciudad de Liverpool, Salah fue más que un goleador; fue un símbolo de integración y pasión. Los cánticos en Anfield y los murales que llenan de color los alrededores del estadio son prueba de que su legado está blindado contra cualquier mala racha o conflicto interno con la actual dirección técnica.
Con su salida confirmada, el Liverpool deberá enfrentar el reto titánico de reemplazar a un jugador que participó directamente en casi 400 goles durante su estancia. Salah prometió darlo todo en esta «primera parte de su despedida» hasta que termine el curso en mayo. Mientras los rumores sobre su destino en el Medio Oriente crecen, la Premier League se prepara para despedir a uno de los mejores futbolistas que han pisado suelo británico en el siglo XXI.






