Jerusalén.— La tradicional procesión del Domingo de Ramos, que recorre del Monte de los Olivos a Jerusalén, fue cancelada y será sustituida por un momento de oración, debido a las condiciones de seguridad derivadas del conflicto en Medio Oriente.
La decisión, junto con el aplazamiento de la Misa Crismal del Jueves Santo, habitualmente celebrada en la Basílica del Santo Sepulcro, la anunció el Patriarca Latino de Jerusalén, cardenal Pierbattista Pizzaballa, en un mensaje difundido este lunes.
El religioso explicó que la situación actual, agravada por hechos recientes como la caída de un misil iraní a 400 metros del Santo Sepulcro, no permite prever una mejora inmediata. Añadió que las condiciones cambian constantemente, lo que obliga a las autoridades eclesiásticas a evaluar día a día la realización de actividades.
Pese a ello, el Patriarcado mantiene diálogo con autoridades israelíes y otras Iglesias cristianas para determinar cómo celebrar las fechas centrales de la fe. No obstante, el clero católico reconoció que no podrán realizar celebraciones masivas abiertas al público.
Ante este escenario, las diócesis que puedan hacerlo buscarán fomentar la oración durante la Pascua.
En ese sentido, el cardenal convocó a los fieles de todo el mundo a rezar el rosario el próximo 28 de marzo, con la intención de pedir por la paz, al subrayar que “ninguna oscuridad, ni siquiera la de la guerra, tiene la última palabra”.






