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A 20 días del desastre en el Golfo de México, el chapopote en Veracruz alcanza ya 42 localidades; la Secretaría de Marina ha recolectado más de tres toneladas de residuos tóxicos en las costas del norte del estado.

La crisis ambiental en el estado de Veracruz ha escalado tras el arribo masivo de hidrocarburos y bloques de chapopote a las costas de la entidad. Ante la magnitud del daño, los ayuntamientos de Vega de Alatorre y Nautla determinaron la suspensión inmediata y temporal de toda actividad pesquera, una medida drástica que busca proteger la salud pública y la fauna marina, pero que representa un duro golpe económico para las familias de la región.

El fenómeno de chapopote en Veracruz es consecuencia de un derrame petrolífero ocurrido hace 20 días en el Golfo de México. Según los reportes más recientes de activistas y pobladores locales, se han identificado 51 puntos críticos de afectación distribuidos en 42 localidades pertenecientes a cuatro municipios de la zona norte. La mancha negra ha avanzado de manera persistente, cubriendo playas de alta importancia turística y ecológica como Tuxpan, Tamiahua, Cazones y Tecolutla.

La Secretaría de Marina (SEMAR) informó que ha intensificado las labores de limpieza mediante brigadas terrestres y sobrevuelos de reconocimiento. Hasta el momento, se han recolectado tres toneladas y media de material sólido de hidrocarburo. Solo en la Playa Villa Mar, en Tuxpan, un contingente de 30 elementos navales, apoyados por maquinaria pesada y prestadores de servicios turísticos, logró retirar tres toneladas de residuos peligrosos. No obstante, la marea continúa depositando combustible en la franja arenosa.

El Plan Local de Contingencias para Derrames de Hidrocarburos ha designado sitios temporales para el almacenamiento de estos residuos, cuya disposición final quedará a cargo de Petróleos Mexicanos (Pemex). La preocupación se extiende a las Áreas Naturales Protegidas; en Isla Lobos, personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) recolectó media tonelada adicional de residuos para intentar mitigar el impacto en los arrecifes coralinos, ecosistemas vitales que se encuentran en riesgo inminente por el chapopote en Veracruz.

Mientras las autoridades realizan recorridos marítimos en el Río Pantepec y zonas arrecifales, la incertidumbre crece entre los habitantes. La combinación de la veda forzada de pesca y el daño a la imagen turística de las playas plantea un escenario desolador para el norte de Veracruz, mientras se espera que las labores de contención logren frenar el avance de la mancha antes de que el daño sea irreversible para la biodiversidad del golfo.