El presidente intensificó su ofensiva contra la migración irregular y lanzó un ultimátum a los demócratas; Donald Trump confirmó que los agentes federales están listos para intervenir en terminales aéreas.
En una nueva y agresiva declaración a través de Truth Social, el presidente Donald Trump confirmó que ha dado instrucciones precisas al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) para prepararse ante un despliegue inminente en los aeropuertos del país este lunes. El mandatario advirtió que «no habrá más esperas ni más juegos» en su estrategia para retomar el control de las terminales aéreas.
Donald Trump arremetió contra lo que denominó la «izquierda radical fascista», acusando a los legisladores demócratas de perjudicar la seguridad nacional con métodos «crueles e insensibles». Según el mandatario, la gestión actual del Departamento de Seguridad Nacional y de la TSA ha sido una vergüenza para el país, lo que justifica la entrada en acción de los agentes de ICE para implementar medidas de seguridad sin precedentes.
En su mensaje, Donald Trump subrayó que, mientras la oposición permitió una política de «fronteras abiertas» que facilitó la entrada de criminales, su administración ha logrado consolidar la frontera más segura en la historia de Estados Unidos. Sin embargo, enfatizó que si los demócratas no permiten una seguridad «justa y adecuada» de inmediato, el ICE realizará el trabajo «mucho mejor que nunca» a partir de la próxima semana.
El anuncio de Donald Trump ha generado una alerta máxima en las comunidades migrantes y en las autoridades aeroportuarias, dado que el presidente instó directamente a los agentes federales con un contundente: «¡Prepárense!». Esta medida busca forzar un acuerdo político bajo la presión de arrestos inmediatos en puntos estratégicos de transporte internacional.
Finalmente, Donald Trump reiteró que los republicanos son los únicos capaces de proteger a la nación frente a las políticas migratorias de sus adversarios. Con la fecha del lunes marcada en el calendario, la Casa Blanca se prepara para una de las maniobras de control migratorio más controversiales de su mandato, centrando el foco de atención en la operatividad de los aeropuertos nacionales.







