El camino hacia el oro fue una auténtica muestra de dominio absoluto. Durante la fase de La esgrima mexicana ha conquistado la cima del deporte universitario en Estados Unidos. La tijuanense Natalia Botello se consagró campeona nacional de sable femenino en los Campeonatos de la NCAA, celebrados en South Bend, Indiana. Con una exhibición de talento y determinación, Botello no solo obtuvo el título individual, sino que inscribió su nombre en los libros de récords al convertirse en la primera esgrimista en la historia de la Universidad de Ohio State en ganar un campeonato nacional en la modalidad de sable.
El camino hacia el oro fue una auténtica muestra de dominio absoluto. Durante la fase de grupos (round-robin), la mexicana dejó boquiabiertos a los asistentes al terminar con un récord invicto de 21 victorias y 2 derrotas. Esta hazaña la posicionó como la única esgrimista de todo el certamen, entre todas las armas en competencia, en lograr casi una fase clasificatoria perfecta. Su paso firme por las pedanas de la Universidad de Notre Dame vaticinaba lo que sería una tarde histórica para el deporte bajacaliforniano y la esgrima latina.
En la gran final individual, la presión de enfrentar a la representante local no hizo mella en la confianza de Natalia. Botello se midió ante Magda Skarbonkiewicz, a quien derrotó con un marcador contundente de 15-5. La velocidad de respuesta y la precisión en los ataques de la mexicana neutralizaron por completo a su rival, cerrando el combate de manera magistral ante el público estadounidense que reconoció la superioridad técnica de la ahora monarca de la NCAA.

Este triunfo universitario se suma a una trayectoria ya de por sí brillante. Natalia Botello llegó a los Estados Unidos con el respaldo de haber sido medallista mundial juvenil y multicampeona en eventos nacionales y centroamericanos. Su transición al sistema de competencia de la NCAA ha sido impecable, demostrando que su nivel competitivo está a la altura de las mejores del mundo. Este título nacional valida su estatus como una de las realidades más sólidas de la esgrima internacional de cara a los próximos ciclos olímpicos.
La victoria de Botello en 2026 no solo beneficia su palmarés personal, sino que eleva el prestigio del programa de esgrima de Ohio State. Al ser la primera en lograr este éxito en sable, Natalia abre una brecha importante para futuras generaciones de atletas internacionales que buscan combinar la excelencia académica con el alto rendimiento deportivo en la Unión Americana.






