La fisonomía del AC Milan recupera a una de sus piezas centrales este fin de semana. Massimiliano Allegri confirmó que Santiago Giménez está en condiciones físicas para enfrentar al Torino en San Siro. Tras superar una compleja operación de tobillo y un proceso de recuperación de 120 días, el mexicano vuelve a una lista de convocados por primera vez desde octubre del año pasado. «Está muy bien», sentenció Allegri, despejando las dudas sobre si el delantero arrastraba alguna molestia tras su reciente incorporación a los entrenamientos de alta intensidad.
Sin embargo, la alegría por su regreso en Italia contrasta con su ausencia en la convocatoria de la Selección Mexicana. Javier Aguirre ha sido sumamente cauteloso con la gestión de Giménez, decidiendo no llamarlo para los compromisos de marzo. El plan del «Vasco» es priorizar el ritmo de juego de otros delanteros mientras permite que Santiago recupere sensaciones en la Serie A sin la presión de la selección. Esta estrategia sugiere que Aguirre ya tiene a Giménez como un fijo para el Mundial y prefiere tenerlo al 100% físicamente en junio.
El historial reciente de Giménez con el Tri se detuvo en octubre de 2025, cuando participó en los duelos ante Colombia y Ecuador. Desde aquella fecha FIFA, el «Bebote» no ha podido estar bajo las órdenes de Aguirre debido a su lesión. Esta pausa forzada ha obligado al estratega nacional a probar diferentes variantes en el ataque, pero la jerarquía del delantero del Milan sigue siendo indiscutible dentro del esquema nacional. Su regreso a las canchas italianas es visto con buenos ojos por el staff técnico de la selección, que monitorea cada minuto de su evolución.
Para el AC Milan, la vuelta de Santiago es un alivio táctico. El equipo ha extrañado su presencia en el área y su capacidad para fijar centrales. Aunque es probable que Allegri lo lleve poco a poco, dándole minutos de cambio ante el Torino, su sola presencia en el banquillo inyecta confianza al grupo. Giménez ha trabajado intensamente en su forma física durante las últimas semanas, aprobando todos los tests de fuerza y agilidad impuestos por el departamento médico rossonero antes de recibir el «visto bueno» definitivo del entrenador.
El objetivo final para Santiago Giménez es claro: llegar al Mundial 2026 como el referente ofensivo de México. Con menos de 100 días para el torneo, cada partido con el Milan será una prueba de fuego para demostrar que el tobillo está totalmente recuperado. Si logra cerrar la temporada en Italia con goles y regularidad, su convocatoria para la lista definitiva de Aguirre será un mero trámite. Por ahora, el primer paso es volver a sentir el césped de San Siro este sábado y dejar atrás definitivamente los meses de hospital y gimnasio.






