El Congreso de la Ciudad de México aprobó formalmente el cambio de denominación de la Secretaría de Salud capitalina, la cual pasará a ser la Secretaría de Salud Pública. Esta transición tiene como objetivo central fortalecer las funciones de la dependencia hacia la prevención de enfermedades y la promoción de la salud integral para todos los habitantes.
A través de un comunicado oficial, la institución celebró la reforma, subrayando que la salud es una responsabilidad inalienable del Estado. Este ajuste normativo brinda certeza jurídica y mayor claridad en el ejercicio de las atribuciones relacionadas con la vigilancia epidemiológica.
Con este cambio, la Ciudad de México busca un modelo preventivo más robusto, optimizando la capacidad de respuesta ante riesgos sanitarios y consolidando programas de bienestar comunitario.






