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Durante la temporada de hibernación 2025-2026 ocupó 2.93 hectáreas de bosques, informó la Semarnat.

La presencia de mariposas monarca en México registró un incremento de 64% durante la temporada de hibernación 2025-2026, al ocupar 2.93 hectáreas de bosques, informó la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

De acuerdo con las autoridades ambientales, el aumento se registró en las zonas de hibernación ubicadas en bosques de oyamel del Estado de México y Michoacán, donde cada año llegan millones de mariposas tras realizar una migración de más de 4 mil kilómetros desde Canadá y Estados Unidos.

La cifra representa una recuperación significativa respecto al ciclo anterior, cuando la superficie ocupada por la especie fue considerablemente menor.

El monitoreo anual de la mariposa monarca se realiza mediante la medición de hectáreas de bosque ocupadas por las colonias, método que permite estimar el tamaño de la población que llega a México durante el invierno.

Sin embargo, especialistas y autoridades advirtieron que los riesgos para la especie persisten, principalmente por factores como la deforestación, el cambio climático y el uso de pesticidas, que afectan tanto las rutas migratorias como los hábitats de reproducción.

Además, fenómenos meteorológicos extremos, como tormentas invernales o sequías, pueden impactar directamente la supervivencia de las colonias que llegan al país.

Las reservas de la biosfera donde hiberna la mariposa monarca, especialmente en Michoacán y el Estado de México, forman parte de un sitio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, debido a la importancia ecológica de este fenómeno migratorio.

Autoridades ambientales señalaron que, pese al repunte registrado en la temporada más reciente, es necesario mantener acciones de conservación y protección de los bosques, así como fortalecer la cooperación entre México, Estados Unidos y Canadá para proteger a la especie.

La mariposa monarca es considerada un indicador clave de la salud de los ecosistemas, por lo que su recuperación es vista como una señal positiva, aunque especialistas advierten que su población aún enfrenta desafíos para garantizar su conservación a largo plazo.