El gobierno talibán de Afganistán denunció la agresión aérea, mientras que el gobierno de Islamabad argumenta operativos contra grupos insurgentes.
Un ataque aéreo perpetrado por fuerzas de Pakistán contra un centro de rehabilitación en Kabul, Afganistán, ha dejado un saldo preliminar de más de 250 personas fallecidas. El incidente ocurrió este lunes y ha sido confirmado por diversas fuentes locales y reportes de medios internacionales, posicionándose como uno de los ataques más mortíferos en territorio afgano en los últimos meses.
De acuerdo con la información disponible, el objetivo del ataque fue una instalación destinada a la recuperación de personas, aunque las autoridades pakistaníes sostienen que la operación estaba dirigida contra objetivos estratégicos de grupos insurgentes que operan en la frontera. Por su parte, el Ministerio del Interior de Afganistán calificó el hecho como una agresión directa contra población civil y una violación a la soberanía nacional.
Equipos de emergencia en Kabul continúan con las labores de rescate y traslado de heridos a hospitales cercanos, los cuales se reportan saturados ante la magnitud de la tragedia. Hasta el momento, organismos internacionales de derechos humanos han solicitado una investigación independiente para esclarecer si el centro albergaba objetivos militares o si se trató de una falla de inteligencia.
Este evento agrava la tensión diplomática entre Islamabad y el gobierno talibán, en un contexto de disputas fronterizas y señalamientos mutuos por el refugio de grupos armados. La comunidad internacional se mantiene a la expectativa de un posicionamiento oficial por parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) respecto a las consecuencias de este ataque en la estabilidad regional.






