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Con la cuenta regresiva en marcha para el Mundial de Fútbol 2026, el Gobierno de México ha intensificado su estrategia de seguridad mediante el «Plan Kukulkán». Esta operación masiva contará con el despliegue de 100,000 elementos de fuerzas militares y policiales, quienes tienen la misión de garantizar la paz en estadios, aeropuertos y centros de hospedaje durante junio y julio.

    Los «Murciélagos» al frente del adiestramiento

    Como pieza clave de este blindaje, el cuerpo de élite del Ejército conocido como «Los Murciélagos» — famosos por abatir recientemente a Nemesio Oseguera Cervantes «El Mencho»— encabeza entrenamientos de alta especialidad en la base de Temamatla. Estos ejercicios incluyen tácticas de combate al terrorismo y rescate de rehenes, buscando neutralizar cualquier contingencia en las sedes mexicanas.

    Riesgos y prevención: La postura oficial

    Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum calificó como «poco probable» un atentado, reconoció que el Estado contempla todos los escenarios de riesgo. No obstante, especialistas en seguridad advierten sobre dos frentes críticos: las posibles represalias de grupos del crimen organizado y la presunta infiltración de células extremistas. Ante esto, el general Román Villalvazo detalló que el plan incluye sistemas de alerta temprana y dispositivos de protección personalizada para las delegaciones internacionales.

    México, que compartirá la sede con EE. UU. y Canadá, apuesta por una coordinación sin precedentes para demostrar que el país está listo para recibir el evento deportivo más importante del mundo bajo un esquema de seguridad de clase global.