Pekín aseguró que continuará trabajando para mantener la estabilidad y la seguridad en la región del Golfo Pérsico.
El gobierno de China respondió a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien pidió a varios países enviar buques de guerra al estrecho de Ormuz para mantener abierta esa estratégica vía marítima en medio de las tensiones con Irán.
Durante una conferencia de prensa, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, señaló que Pekín mantiene una postura clara sobre la importancia de garantizar la seguridad y estabilidad en esa zona clave para el comercio internacional.
El funcionario indicó que China continuará trabajando con la comunidad internacional para preservar la paz y la estabilidad en el Golfo Pérsico, región por donde transita una parte significativa del suministro mundial de petróleo.
Las declaraciones se producen después de que Donald Trump afirmara que varios países, incluidos China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido, deberían enviar embarcaciones militares para ayudar a mantener abierto el estrecho de Ormuz, ante el riesgo de ataques o bloqueos.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es considerado una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, ya que por allí pasa cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa a nivel global.
Las tensiones en esa zona han aumentado en las últimas semanas debido al conflicto entre Estados Unidos e Irán, así como a incidentes relacionados con drones, minas marinas y ataques a embarcaciones.
China, uno de los principales importadores de petróleo del mundo, ha reiterado en diversas ocasiones su interés en mantener abiertas las rutas marítimas internacionales y evitar que el conflicto en Medio Oriente afecte el comercio global.
Analistas señalan que la postura de Pekín busca equilibrar su interés económico en la estabilidad del transporte energético con su política exterior de evitar involucrarse directamente en conflictos militares liderados por Estados Unidos.






