La Fórmula 1 anunció este sábado la suspensión definitiva de los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudí, originalmente programados para el mes de abril. La decisión, tomada en conjunto por la FIA y los promotores de ambos eventos, responde a la grave escalada de tensiones militares entre Estados Unidos e Irán en la región de Medio Oriente.
Stefano Domenicali, CEO de la F1, calificó la medida como «difícil pero correcta» ante el panorama actual. Por su parte, Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, enfatizó que la prioridad absoluta es garantizar la seguridad y el bienestar de la comunidad del automovilismo, pilotos y personal técnico.
Hasta el momento, la organización no ha confirmado si las carreras serán reprogramadas en el calendario 2026 o si serán sustituidas por otros circuitos.






