La madrugada de este sábado, la sede del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Morón fue escenario de violentas protestas que culminaron con el edificio en llamas. Videos difundidos en redes sociales muestran a ciudadanos lanzando muebles por las ventanas, en medio de una creciente indignación popular por los constantes apagones y la peor crisis energética que ha enfrentado la isla en décadas.
Ante estos hechos, el presidente Miguel Díaz-Canel condenó los actos en su cuenta de X, calificándolos como vandalismo. Sin embargo, estas manifestaciones ocurren apenas horas después de que el mandatario confirmara conversaciones con Estados Unidos para buscar soluciones al embargo (denominado bloqueo por el gobierno cubano).
A pesar del acercamiento diplomático, el descontento social por la falta de servicios básicos mantiene a Cuba en un estado de alta tensión, mientras las autoridades intentan contener las protestas y negociar el alivio de las sanciones económicas.






