La tensión en Medio Oriente se intensifica tras el desplome de un avión KC-135 en el oeste de Irak. Mientras el CENTCOM de EE. UU. atribuye el incidente a causas no hostiles durante la «Operación Furia Épica», la agencia Tasnim News Agency difundió reportes de la Resistencia Islámica que aseguran haber derribado la aeronave.
Según esta versión, el ataque habría causado la muerte de tres oficiales estadounidenses en represalia por recientes acciones militares en la región. Por el contrario, el Pentágono sostiene que no hubo fuego enemigo y que una segunda aeronave involucrada aterrizó sin daños, manteniendo activos los esfuerzos de rescate.
La relevancia del hecho radica en la contradicción de los reportes; mientras Washington niega un ataque, las fuentes cercanas a Irán reclaman una victoria estratégica en un escenario de alta volatilidad geopolítica.






