Teherán. — En su primer mensaje como líder supremo de la República Islámica, Mojtaba Jameneí adoptó un tono desafiante al advertir que las bases de Estados Unidos en Oriente Medio serán “inevitablemente” atacadas y al pedir que el estrecho de Ormuz permanezca cerrado.
El mensaje se difundió por la televisión estatal iraní, que leyó un comunicado acompañado de la imagen del nuevo líder y la bandera del país.

El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial, permanece prácticamente paralizado tras los ataques iraníes contra buques en la zona desde el inicio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
Jameneí, hijo del anterior líder supremo Alí Jameneí, asesinado el primer día de los ataques, advirtió a los países de la región que albergan bases militares estadounidenses que deberían cerrarlas “lo antes posible”. También acusó a Washington de mentir al afirmar que busca seguridad y estabilidad en Oriente Medio.
El nuevo dirigente aseguró que Irán busca relaciones constructivas con sus 15 países vecinos, aunque sostuvo que los ataques realizados durante el conflicto están dirigidos exclusivamente contra instalaciones militares estadounidenses.
Tercer líder supremo es “una tarea difícil”
Mojtaba Jameneí, elegido por la Asamblea de Expertos el domingo, se convirtió en el tercer líder supremo en los 47 años de la República Islámica, tras Ruholá Jomeiní y su padre. El líder reconoció que ocupar el lugar de ambos es “una tarea difícil”.
Durante los bombardeos iniciales murieron su padre, su madre, su esposa y uno de sus hijos, además de varios altos cargos iraníes.
Aunque un reporte del The New York Times señaló que habría resultado herido en las piernas, autoridades iraníes han negado esa versión.
En su mensaje, el nuevo líder prometió que “la sangre de los mártires será vengada”, en referencia a las víctimas del conflicto, incluido un ataque contra un colegio en el sur de Irán que dejó más de 160 muertos.






