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París.— El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró que Francia no participa en el conflicto en Oriente Medio, aunque advirtió que no hay señales de que la guerra termine “en los próximos días». Sus declaraciones se dieron a bordo del portaaviones nuclear Charles de Gaulle, frente a las costas de Creta.

El mandatario explicó que el despliegue del buque y de fuerzas navales en la zona busca proteger a cerca de 400 mil ciudadanos franceses en la región, así como a los aliados con los que Francia mantiene acuerdos de defensa. También tiene como objetivo garantizar la seguridad marítima y el flujo del comercio energético, incluido petróleo y gas.

Macron señaló que la situación en la región es “volátil” y que Francia ha participado en  «intercepciones» de ataques recientes para proteger a socios afectados por el conflicto.

No obstante, insistió en que el país «en este gran desorden» actúa de manera “estrictamente defensiva” y que no inició ni forma parte del enfrentamiento.

El presidente francés también expresó dudas sobre la eficacia de los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán para provocar un cambio profundo en el régimen iraní, y estimó que la fase actual del conflicto podría extenderse varias semanas, dependiendo de los objetivos militares.

Como parte del refuerzo militar, Macron anunció el envío de ocho fragatas adicionales al Mediterráneo oriental, que se suman a otras dos desplegadas previamente junto al portaaviones.

El mandatario destacó que la operación demuestra la capacidad de Francia y de varios países europeos, como Países Bajos, España y Grecia, para coordinar una presencia naval conjunta en la región.