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Cada 8 de marzo, millones de mujeres salen a las calles en distintas partes del mundo para exigir igualdad, justicia y el fin de la violencia de género. La fecha fue establecida oficialmente en 1975 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como el Día Internacional de la Mujer, aunque el origen de esta lucha se remonta a más de un siglo atrás.

Los primeros movimientos

De acuerdo con registros históricos citados por la Gaceta de Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), uno de los primeros antecedentes ocurrió en 1857, cuando trabajadoras textiles realizaron una manifestación en Nueva York para protestar contra salarios bajos, largas jornadas laborales y malas condiciones de trabajo.

Décadas después, en 1908, alrededor de 15 mil obreras marcharon en la misma ciudad con el lema “Pan y rosas”, exigiendo mejores condiciones de vida, aumento salarial y el derecho al voto.

En 1910, durante el II Encuentro Internacional de Mujeres Socialistas celebrado en Copenhague, la activista alemana Clara Zetkin propuso establecer una fecha internacional para reconocer la lucha de las mujeres trabajadoras.

La tragedia que marcó la historia

Uno de los hechos más recordados ocurrió el 25 de marzo de 1911, cuando un incendio devastó la fábrica textil Triangle Shirtwaist Factory en Nueva York.

En el siniestro murieron 146 trabajadoras, muchas de ellas jóvenes inmigrantes de Italia y Europa del Este, de entre 14 y 43 años. Las víctimas laboraban en condiciones precarias dentro del edificio.

El caso generó indignación internacional. Aunque los dueños de la fábrica, Max Blanck y Isaac Harris, fueron juzgados, fueron absueltos en el proceso penal. En el juicio civil solo se determinó el pago de 75 dólares por víctima a las familias, mientras que la aseguradora les otorgó 400 dólares por cada fallecida, lo que provocó fuertes críticas.

Mujeres que exigieron paz y derechos

En 1917, mujeres en Rusia salieron a las calles para exigir “pan y paz” en medio de la guerra y la crisis económica, una movilización que también marcó la historia de los movimientos sociales.

Desde entonces, durante más de 150 años, las mujeres han impulsado movimientos para lograr mayor participación política, igualdad económica y derechos sociales.

La lucha feminista en México

En México, el movimiento feminista también ha tenido momentos clave a lo largo del tiempo.

Uno de los primeros antecedentes fue el Primer Congreso Feminista de 1916 en Yucatán, impulsado por activistas como Elvia Carrillo Puerto. Décadas después, en 1953, las mujeres obtuvieron el derecho al voto en el país.

Otros avances relevantes incluyen:

1975: Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer en Ciudad de México.

2007: Legalización de la interrupción voluntaria del embarazo en la capital.

2019: Reforma constitucional de “Paridad en todo”, que impulsa la igualdad en cargos públicos.

2023: Aprobación de la ‘Ley Olimpia», que sanciona la violencia digital.

2024: Aprobación de la »Ley Malena», que tipifica los ataques con ácido como delito autónomo.

2025: Implementación de la justicia menstrual en la Ciudad de México, que permite justificar faltas escolares por dismenorrea.

El llamado global del 8M

Para 2026, la ONU estableció el lema “Derechos. Justicia. Acción. Para todas las mujeres y niñas”, con el objetivo de acelerar medidas para lograr la igualdad.

Según el organismo internacional, las mujeres y niñas en el mundo cuentan en promedio con solo el 67 % de los derechos legales que tienen los hombres, y cerrar esa brecha podría tardar hasta tres siglos si no se toman medidas más rápidas.

En el marco del 70º periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, Naciones Unidas hizo un llamado a gobiernos, instituciones y sociedad civil a:

  1. Invertir en sistemas de justicia con perspectiva de género
  2. Garantizar asistencia jurídica accesible y de calidad
  3. Fortalecer la implementación de leyes existentes
  4. Impulsar políticas públicas basadas en evidencia

A pesar de los avances, la ONU advierte que aún queda un largo camino para garantizar igualdad real para todas las mujeres y niñas en el mundo.