Teherán. — El embajador iraní en Moscú, Kazem Jalali, aseguró que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no tiene ninguna posibilidad de participar en la designación del nuevo líder supremo de Irán tras el asesinato del ayatolá Ali Jameneí.
En una entrevista con la televisión pública, el diplomático subrayó que el líder supremo es elegido exclusivamente por la Asamblea de Expertos, por lo que no existen condiciones para negociar ese proceso con Washington.
El representante iraní también descartó temores ante una posible operación terrestre contra la República Islámica, al asegurar que cualquier fuerza que se acerque a sus fronteras sería eliminada. No obstante, afirmó que Irán no cierra la puerta a una salida diplomática a la crisis ya que «nunca abandonó las negociaciones», aunque advirtió que el país no capitulará ante presiones militares.
Trump había declarado que desea participar en la elección del nuevo líder iraní y calificó de “inaceptable” la posible designación de Mojtaba Jameneí, hijo del ayatolá asesinado. Según el mandatario, Iràn está “perdiendo el tiempo” con esa candidatura y preferiría a «a alguien que traiga armonía y paz a Irán».
Además, aseguró que la posible designación de Jameneí prolongaría la línea política del fallecido líder y podría obligar a Washington a volver a atacar Irán en el futuro.
La muerte de Jameneí, ocurrida tras ataques aéreos vinculados a Estados Unidos e Israel, generó un vacío de poder y una rápida búsqueda de sucesor por parte del liderazgo iraní.






