Katmandú.— Nepal cerró este jueves sus colegios electorales en unas elecciones generales decisivas para el futuro político del país, en medio del ascenso de figuras disruptivas que amenazan con desplazar a la vieja política tras la llamada “revolución de la Generación Z” registrada el año pasado.
Los centros de votación concluyeron la jornada a las 17:00 hora local, con una participación estimada por la Comisión Electoral de entre 60 % y 65 %. El director electoral, Churaman Khadka, indicó que el proceso transcurrió sin incidentes graves, salvo algunos casos aislados.
Las urnas serán trasladadas a las oficinas electorales para iniciar el conteo de votos, cuyos primeros resultados preliminares podrían conocerse durante la madrugada. Se espera que los datos oficiales se den a concoer para la mañana del viernes.
El escrutinio definirá el fin del gobierno interino encabezado por la exjueza Sushila Karki y marcará el nuevo equilibrio de poder entre los principales contendientes.
La elección se perfila como un referéndum político entre el ex primer ministro K. P. Sharma Oli, representante de la vieja política, y Balen Shah, alcalde de Katmandú y figura emergente que impulsa una ruptura con la política tradicional.
El impulso a Shah surge de la llamada “Revolución de la Generación Z”, un movimiento urbano y digital que alcanzó su punto álgido en septiembre de 2025, movilizando a jóvenes inconformes con el desempleo y la corrupción.
La aclamada revolución logró derribar coaliciones tradicionales para abrir paso a una administración interina judicial.






