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Aryna Sabalenka ha vuelto a ser el centro de atención, pero esta vez por un motivo ajeno a sus potentes servicios. La bielorrusa confirmó su compromiso matrimonial con Georgios Frangulis, con quien mantiene una relación desde hace casi dos años. El anuncio se realizó mediante un romántico video que captura la pedida de mano, consolidando una unión que ha sido visible en los palcos de los torneos más importantes del mundo desde mayo de 2024.

«Todo bien, chicos, pasó todo, pero miren cómo me veo», bromeó Sabalenka en sus redes sociales mientras presumía su nuevo anillo. La jugadora de 27 años parece haber encontrado el equilibrio perfecto junto al CEO de OakBerry, quien se ha convertido en su compañero constante de viajes. Este logro personal marca un contraste positivo tras el turbulento periodo que vivió la jugadora en 2024, demostrando una resiliencia que sus fans admiran profundamente.

La comunidad del tenis ha celebrado el anuncio como una victoria más para la campeona de Grand Slam. Las redes sociales de la WTA y de diversos colegas se llenaron de mensajes de apoyo, destacando la felicidad que irradia la jugadora antes de su regreso a la competición. Incluso figuras de la cultura popular, como la actriz Lily Collins, se unieron a las felicitaciones, resaltando el estatus de Sabalenka como un ícono global que trasciende el deporte.

Este compromiso añade un matiz especial a su participación en el BNP Paribas Open. Tras perder la final de 2025 ante la joven Mirra Andreeva, Sabalenka regresa a Indian Wells decidida a reclamar el trono. Al ser la máxima sembrada, espera rival para la segunda ronda, enfocada en dejar atrás la amargura de la final perdida en Melbourne a principios de año. Su retorno es uno de los eventos más esperados del inicio de la temporada de primavera.

Con el torneo arrancando este miércoles, la atención se dividirá entre su desempeño en la pista y el «brillo» extra en su mano izquierda. Sabalenka ha demostrado que sabe manejar la presión mediática, y este anuncio parece darle una dosis extra de serenidad para afrontar la exigente gira estadounidense. Indian Wells se convierte así en el escenario perfecto para celebrar su nueva etapa de vida mientras busca seguir haciendo historia en el tenis femenino.