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La relación profesional entre Nuno Espirito Santo y Adama Traoré ha sumado un nuevo capítulo en Londres. Tras su reencuentro en el West Ham este mercado de invierno, el técnico ha decidido intervenir directamente en la preparación física del español. La orden es clara: cero pesas. El técnico considera que el desarrollo muscular de Adama ha llegado a un punto donde el entrenamiento de fuerza tradicional es contraproducente para las necesidades tácticas del equipo.

Para Nuno, Adama es un talento que requiere un manejo especial debido a su fisonomía. «Ya le he dicho que no puede ir al gimnasio a levantar peso», explicó el técnico, enfatizando que el jugador debe darse cuenta de que su potencia natural es más que suficiente. El plan de entrenamiento se centrará ahora en ejercicios de flexibilidad y estabilidad, buscando que el jugador sea más «liviano» y elástico en sus carreras por la banda.

El entrenador portugués utilizó este caso para ilustrar cómo la preparación física en la Premier League debe ser totalmente personalizada. Mientras que otros jugadores pelean contra su metabolismo para ganar fuerza, Adama pelea contra su propia facilidad para ganar músculo. Esta gestión del talento es lo que Nuno considera vital para aprovechar a un jugador que ha demostrado su nivel tanto en la liga española como en la inglesa.

A pesar de las expectativas, el debut de Traoré con los «Hammers» ha sido progresivo. Su falta de ritmo de competición se ha traducido en minutos saliendo desde el banquillo, aunque su actuación en la FA Cup dejó destellos de esa velocidad que lo llevó a la selección española. Nuno confía plenamente en que, una vez que Adama entienda los automatismos del West Ham, se convertirá en el arma más peligrosa del ataque londinense.

La carrera de Adama Traoré siempre ha estado ligada a su imponente estampa, la cual muchas veces eclipsa su calidad técnica. Desde sus días de usar aceite para evitar ser atrapado hasta esta nueva restricción de pesas, el extremo sigue siendo un espécimen único. En 2026, el West Ham apuesta por un Adama «más funcional», esperando que esta nueva disciplina de entrenamiento lo devuelva a su mejor versión competitiva.