Este domingo, el primer ministro Keir Starmer dio a conocer que el Reino Unido aceptó dio el visto bueno para que Estados Unidos utilice sus bases para lanzar ataques «defensivos», para destruir misiles y lanzaderas iraníes.
Mediante un video publicado en redes sociales, precisó que su país no participará en ataques ofensivos: «Irán está aplicando una estrategia de tierra quemada, por lo que apoyamos la autodefensa colectiva de nuestros aliados y nuestro pueblo en la región».
Starmer sostuvo que la decisión de que el Reino Unido no participe en los ataques contra Irán fue deliberada, ya que su país cree que «la mejor manera de avanzar para la región y para el mundo es una solución negociada».
Previamente, en una declaración conjunta emitida este mismo domingo, Alemania, Francia y el Reino Unido se declararon dispuestos a tomar medidas defensivas contra Irán, “para defender sus intereses y los de sus aliados en el Golfo”.






