Recientemente se informó que el ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán, había fenecido durante un ataque de Israel a su residencia y que su cuerpo había sido hallado, hecho que el gobierno iraní no ha confirmado oficialmente.
Este hecho sería de gran relevancia en la historia moderna, pues los conflictos del país persa con Estados Unidos e Israel se han mantenido durante décadas, al ser acusado de ignorar los acuerdos internacionales y desarrollar en secreto armamento nuclear.
Desde la revolución islámica de 1979, Jamenei es apenas el segundo líder supremo de su país, cargo que ocupa desde 1989; es decir, los ciudadanos iraníes más jóvenes no han conocido durante toda su vida a nadie más que a él en el poder.
Al ser jefe de Estado y comandante en jefe del Ejército, que incluye al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI), su posición le otorga todo tipo de poderes: es capaz de vetar cualquier asunto de política pública y elegir personalmente a los candidatos para cargos públicos.
Irán apoyó bajo su liderazgo a la coalición «Eje de la Resistencia» en las guerras civiles de Siria, Irak, Yemen y la guerra de Gaza, así como a Rusia durante el conflicto con Ucrania.
Se ha mostrado abiertamente como un crítico acérrimo de Israel y del sionismo, por lo que brindó su respaldo absoluto a los palestinos en el conflicto; su retórica ha incluido llamamientos a la destrucción de Israel y declaraciones antisemitas.
También ha estado involucrado en guerras subsidiarias con Israel y Arabia Saudita y en 2025 las tensiones con Israel escalaron hasta un conflicto armado de 12 días.
Nacido el 19 de abril de 1939 en la segunda ciudad más grande de Irán, Mashhad, Alí Hoseiní Jamenei es el segundo de ocho hijos de una familia con altos estándares religiosos; su padre era un clérigo de rango medio de la rama chiita del islam, el grupo religioso dominante en Irán.
Tras educarse principalmente en el estudio del Corán, obtuvo el título de clérigo a los 11 años; pero al igual que la mayoría de los líderes religiosos de su país, su desempeño siempre ha sido tanto político como espiritual.
Fue uno de los críticos del Sha Reza Pahlavi, monarca derrocado por la Revolución Islámica de 1979; antes de ello y durante muchos años, vivió en la clandestinidad y fue arrestado seis veces por la policía secreta del Sha, sufriendo torturas y el exilio interno.
Un año después de la revolución, el ayatolá Jomeini lo nombró líder de la oración de los viernes en la capital, Teherán; posteriormente fue elegido presidente en 1981, antes de ser designado en 1989 por los ancianos religiosos como el sucesor del ayatolá Jomeini, quien había muerto a los 86 años.
Jamenei, quien rara vez viajaba al exterior, vivía austeramente en un complejo residencial en el centro de Teherán en compañía de su esposa, Mansoureh Khojasteh Baqerzadeh, con quien ha procreado seis hijos: cuatro varones y dos mujeres.
También se sabe que disfruta de la jardinería y la poesía, que fumó durante su juventud, algo inusual para una figura religiosa en Irán, y que un intento de asesinato en la década de 1980 provocó que perdiera la movilidad de su brazo derecho.
De sus cuatro hijos, el segundo, Mojtaba, es el más conocido por la influencia y el importante papel que desempeña en el círculo íntimo de su padre; asimismo, es considerado como el más probable sucesor de Alí Jamenei.








