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Teherán.— Irán se mostró optimista tras la tercera ronda de conversaciones nucleares con Estados Unidos celebrada el jueves en Ginebra, aunque en paralelo aumentan los indicios de un posible escenario militar en la región.

El Gobierno iraní calificó el encuentro como de “buenos avances”, mientras que Washington no emitió declaraciones. El mediador, el canciller de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, habló de un “progreso significativo” y confirmó una nueva reunión el lunes en Viena, sede del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, reconoció acercamientos en varias posturas, aunque persisten diferencias. 

Estados Unidos exige que Irán renuncie al enriquecimiento de uranio y limite su programa de misiles, condiciones que Teherán rechaza, ofreciendo únicamente recortes nucleares a cambio del levantamiento de sanciones.

Mientras avanzan las negociaciones, crece la tensión militar. 

El portaviones USS Gerald R. Ford arribará este viernes a la costa norte de Israel para sumarse al mayor despliegue estadounidense en Oriente Medio desde 2003.

Además, el embajador de EE.UU. en Israel, Mike Huckabee, instó a su personal a abandonar el país “hoy” ante un posible conflicto.

En paralelo, la Embajada de China en Irán recomendó a sus ciudadanos salir del país lo antes posible, en un contexto de creciente incertidumbre regional.