El mundo del fútbol ha quedado en tensión tras las recientes declaraciones de Neymar Jr. En una entrevista para CazeTV, el astro brasileño fue brutalmente honesto sobre su futuro, dejando abierta la posibilidad de colgar los botines al finalizar este año. «Puede que llegue diciembre y quiera retirarme», confesó el jugador, subrayando que su decisión final dependerá de lo que le dicte el corazón y de cómo responda su cuerpo tras una carrera marcada por el talento y las lesiones.
A sus 34 años, el factor físico ha sido el principal detonante de esta incertidumbre. Tras someterse a una nueva cirugía de rodilla en diciembre de 2025, Neymar ha optado por una filosofía de vida «año a año», evitando planes a largo plazo que su salud no pueda garantizar. Su regreso al Santos FC en enero de 2025 fue visto como un cierre de ciclo romántico, y dado que su contrato expira en diciembre de 2026, el calendario parece estar alineado para una despedida definitiva en el club que lo vio nacer.
Sin embargo, hay una llama que aún se mantiene encendida: el Mundial de 2026. Neymar tiene como meta absoluta disputar la cita mundialista bajo las órdenes de Carlo Ancelotti. El brasileño entiende que este torneo es su última oportunidad de alcanzar la gloria máxima con la Amarelinha, por lo que ha enfocado toda su rehabilitación y preparación actual en llegar en condiciones óptimas a la convocatoria de verano, sabiendo que el cuerpo técnico no hará concesiones por jerarquía si no está al 100%.
En lo que va del Campeonato Paulista 2026, «Ney» ha comenzado a sumar minutos de forma gradual para recuperar el ritmo competitivo. Hasta el momento, registra un gol y una asistencia en 450 minutos jugados con el Santos. Aunque las estadísticas son modestas comparadas con su mejor época, el cuerpo médico del club se muestra optimista por la solidez que ha mostrado su rodilla en los duelos individuales, lo que mantiene viva la esperanza de verlo liderar a Brasil una vez más.
La moneda está en el aire y el desenlace dependerá de su desempeño en los próximos meses. Si Neymar logra completar el Mundial sin nuevos percances físicos, el mes de diciembre de 2026 marcará el punto final de una de las carreras más brillantes y polémicas de la era moderna. El fútbol brasileño se prepara para lo que podría ser el «último baile» de su último gran diez, una despedida que promete ser tan emotiva como lo ha sido toda su trayectoria en el campo.






