La actuación de Connor McDavid en los Juegos Olímpicos de Milano-Cortina 2026 ha trascendido lo deportivo para convertirse en un hecho histórico sin precedentes. El astro canadiense no solo guio a su selección a la final, sino que estableció un nuevo récord de puntos en un solo torneo olímpico (bajo la era de participación de la NHL). Al registrar 13 puntos (2 goles y 11 asistencias) hasta el momento, McDavid superó la marca de 11 unidades que compartían las leyendas finlandesas Teemu Selanne y Saku Koivu desde Turín 2006.
El récord se gestó en una semifinal de altísima tensión contra Finlandia. McDavid asumió la capitanía oficial del equipo debido a la baja por lesión de Sidney Crosby, liderando con el ejemplo en el hielo. Su punto número 12 llegó tras asistir a Sam Reinhart, y poco después, selló el pase a la final con otra asistencia magistral para el gol definitivo de Nathan MacKinnon, dejando el marcador final en un apretado 3-2 a favor de la hoja de maple.
Este éxito individual es la continuación de una trayectoria impecable con Hockey Canada. Hace exactamente un año, el 20 de febrero de 2025, McDavid ya había demostrado su temple al anotar el «Gol de Oro» en el 4 Nations Face-Off contra Estados Unidos. Con este nuevo logro, el delantero de los Edmonton Oilers busca añadir un oro olímpico a su colección personal, que ya incluye preseas doradas en el Mundial Junior, el Campeonato Mundial de la IIHF y el mencionado torneo de cuatro naciones.
La gestión de McDavid en el torneo ha sido de una eficiencia asombrosa, repartiendo su producción a lo largo de todas las fases. Desde las 3 asistencias iniciales contra Chequia en la fase de grupos, hasta las intervenciones críticas en el tiempo extra de cuartos de final y la reciente semifinal, ha sido el motor absoluto del ataque canadiense. Su capacidad para generar juego incluso ante las defensas más cerradas de Europa ha reafirmado por qué es considerado el mejor jugador del planeta en la actualidad.
Canadá se enfrentará en la gran final por el oro este domingo 22 de febrero. Este duelo representa el escenario soñado para los aficionados, reeditando la rivalidad más intensa del hockey mundial. Con McDavid en un estado de gracia histórico y portando el gafete de capitán, el equipo canadiense buscará recuperar el trono olímpico que no ocupa con jugadores de la NHL desde los juegos de Sochi 2014.






