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El mundo de las artes marciales mixtas ha recibido una noticia de alto impacto: Caín Velásquez, el legendario ex campeón de peso completo de la UFC, salió de la prisión estatal de Soledad, California, bajo libertad condicional. Tras pasar los últimos 11 meses tras las rejas, el peleador de raíces mexicanas finalmente pudo reunirse con sus seres queridos. Su liberación fue confirmada por su representante, marcando un nuevo capítulo en uno de los casos judiciales más mediáticos y emocionalmente cargados del deporte reciente.

La sentencia original, dictada en marzo de 2025, estipulaba cinco años de prisión luego de que Velásquez se declarara culpable de intento de asesinato. Los hechos se remontan a febrero de 2022, cuando Caín protagonizó una persecución armada contra Harry Goularte, un hombre acusado de abusar sexualmente del hijo de cuatro años del peleador. Durante el incidente, Velásquez disparó contra el vehículo de Goularte, hiriendo de forma no mortal al padrastro de este, Paul Bender. La liberación anticipada de Caín se debió a su buen comportamiento y al abono de los más de mil 200 días que ya había cumplido entre prisión preventiva y arresto domiciliario.

El trasfondo del caso generó una ola de empatía en la comunidad internacional, ya que el ataque de Velásquez ocurrió después de que Goularte fuera liberado bajo fianza a pesar de las graves acusaciones en su contra. Mientras Caín retoma su vida en libertad, el proceso judicial contra Harry Goularte por actos lascivos contra un menor continúa activo; actualmente se encuentra a la espera de juicio tras declararse inocente. Paralelamente, la familia Velásquez mantiene una denuncia civil contra Goularte por los daños causados al pequeño.

El recibimiento de Caín fue digno de un ídolo: su familia lo esperaba a las puertas del penal con música de mariachi, un momento que el propio ex campeón compartió en sus redes sociales para agradecer el apoyo incondicional de sus seguidores. A sus 43 años y retirado de la UFC desde 2019, Velásquez sigue siendo recordado como el hombre que destronó a Brock Lesnar en 2010 y como uno de los pesos pesados más dominantes de la historia, aunque hoy su prioridad absoluta es el bienestar y la protección de su familia.

Con esta liberación, se cierra un ciclo de incertidumbre para el atleta, quien ahora deberá cumplir con estrictas condiciones de libertad supervisada. La comunidad de las MMA ha reaccionado con mensajes de apoyo, destacando que, más allá del octágono, la batalla de Caín fue por lo más sagrado para él. El caso de Velásquez quedará en los registros no solo por su complejidad legal, sino por el debate que abrió sobre la justicia por mano propia y la protección de las víctimas infantiles en el sistema judicial estadounidense.