La era de Anthony Edwards ha llegado a su punto más alto. Este domingo la estrella de los Minnesota Timberwolves se consagró como el MVP del NBA All-Star Game celebrado en el espectacular Intuit Dome de Los Ángeles. Edwards recibió el icónico Trofeo Kobe Bryant tras liderar a los USA Stars (el equipo de las jóvenes promesas estadounidenses) hacia la gloria, demostrando que no solo es el futuro de la liga, sino su presente más brillante.
Bajo el innovador formato de torneo relámpago (round-robin), Edwards fue un torbellino de energía y eficacia. A lo largo de los tres encuentros disputados por su escuadra, «Ant-Man» acumuló un total de 32 puntos en apenas 26 minutos de acción real. Su puntería fue quirúrgica, encestando 13 de sus 22 tiros de campo, incluyendo varias volcadas y triples que levantaron a las celebridades de sus asientos en la nueva casa de los Clippers.
La gran final fue un choque de generaciones donde la juventud se impuso a la experiencia. Los USA Stars aplastaron a los USA Stripes (el equipo de los veteranos) con un marcador de 47-21. En este duelo definitivo, Edwards no se escondió y aportó 8 puntos fundamentales que sentenciaron el partido mucho antes del bocinazo final. Su capacidad para dominar en ambos lados de la duela dejó claro que el cambio de guardia en la NBA es una realidad absoluta en este 2026.

Este galardón coloca a Anthony Edwards en los libros de historia de su franquicia. Se ha convertido en apenas el segundo jugador en la historia de los Minnesota Timberwolves en alzar el trofeo al Jugador Más Valioso del All-Star, uniéndose a la leyenda Kevin Garnett, quien lo logró hace 23 años (2003). La actuación de Edwards fue tan contundente que el panel de medios no tuvo muchas dudas: obtuvo 10 de los 14 votos posibles, superando a un aguerrido Kawhi Leonard que se quedó con las 4 menciones restantes.
Con apenas 24 años, Edwards se marcha de Los Ángeles con el trofeo más importante del fin de semana y la confirmación de que es la nueva cara comercial y deportiva de la NBA. Mientras el comisionado Adam Silver entregaba el premio, el Intuit Dome coreaba «MVP», reconociendo a un jugador que ha devuelto la competitividad y el espectáculo puro al Juego de Estrellas. Ahora, «Ant-Man» regresa a Minnesota con la mira puesta en un objetivo mucho más grande: llevar el primer anillo de campeón a las Ciudades Gemelas.






