El presidente de Francia, Emmanuel Macron, pidió calma a todas las fuerzas políticas y a la población tras la muerte de un joven ultranacionalista francés, caso que la fiscalía investiga como posible homicidio con agravantes.
La víctima, Quentin D., de 23 años, fue encontrada inconsciente el jueves por la noche a orillas del río Saona, en el sector de Vieux-Lyon. El joven falleció el sábado por la tarde en un hospital de la ciudad.
Una primera versión de los hechos fue difundida en redes sociales por Alice Cordier, presidenta del colectivo feminista de ultraderecha Némésis, quien afirmó que Quentin D. formaba parte de un equipo de seguridad que acompañaba una protesta contra la eurodiputada del partido izquierdista La Francia Insumisa (LFI), Rima Hassan.
En contraste, los abogados de la familia negaron esa versión y aseguraron a medios franceses que el joven no fue contratado por ningún grupo. Según el abogado Fabien Rajon, Quentin D. fue atacado sin motivo en una “emboscada preparada metódicamente (…) por individuos organizados y entrenados”.
En medio de versiones encontradas, Macron condenó el hecho y expresó su apoyo a la familia.
“En la República ninguna causa, ninguna ideología justificará jamás el asesinato. Por el contrario, el propósito de nuestras instituciones es civilizar los debates y proteger la libre expresión de argumentos”, declaró el mandatario.







