La bandera de México volvió a ondear con fuerza en la élite del patinaje artístico este viernes. En una final que será recordada por su dramatismo, Donovan Carrillo concluyó su participación en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 ocupando la posición 22, logrando mantenerse entre los mejores 24 patinadores del planeta. Tras su emotiva despedida con un «¡BESOS MÉXICO!», el tapatío cerró su ciclo con un programa largo de 143.50 puntos, acumulando un total de 219.06 unidades, una cifra que, aunque no superó su marca personal de Beijing 2022, le permitió igualar su histórico ranking olímpico.
La pista del Milano Ice Skating Arena vibró con el carisma de Donovan, quien eligió un tributo al «Rey del Rock», Elvis Presley, para su rutina final. Con una mezcla de elegancia y garra, el mexicano demostró por qué es un pionero para Latinoamérica, ganándose el respeto de una audiencia que lo ovacionó tras besar el hielo. Aunque el resultado lo mantuvo en el mismo sitio que hace cuatro años, su constancia al clasificar a dos finales olímpicas consecutivas marca un hito sin precedentes para el deporte invernal nacional.
Mientras Donovan celebraba su permanencia en la élite, el podio olímpico vivió una de las mayores sorpresas en décadas. El kazajo Mikhail Shaidorov dio el golpe de autoridad más grande del torneo al colgarse la medalla de oro. Con una rutina impecable de 198.64 puntos en la final y una dificultad técnica que incluyó cinco cuádruples, Shaidorov remontó desde la quinta posición para sumar un total de 291.58 puntos, dejando atónitos a los favoritos y dándole a Kazajistán su primer oro histórico en esta disciplina.
El dominio asiático se hizo presente en el resto del podio con un espectacular doblete de Japón. Yuma Kagiyama se adjudicó la medalla de plata con un total de 280.06 puntos, rescatando el podio tras un programa libre con algunas imprecisiones pero de alta calidad artística. Por su parte, la medalla de bronce fue para su compatriota Shun Sato, quien escaló posiciones gracias a una rutina sólida y limpia que le otorgó 274.90 puntos, completando un cuadro de ganadores que reescribió las expectativas de estos Juegos.
La gran decepción de la noche la protagonizó el favorito sentimental y técnico, el estadounidense Ilia Malinin. El «Dios del Cuádruple», que lideraba tras el programa corto, sufrió dos caídas críticas en su rutina libre que lo hundieron hasta la octava posición con 264.49 puntos. Este inesperado desenlace subrayó la crueldad y belleza del patinaje: un segundo de error puede separar la gloria del olvido. Para Donovan Carrillo, sin embargo, la misión se cumplió con honor, recordándonos que el éxito no siempre se mide en medallas, sino en la valentía de patinar «a su manera» ante el mundo entero.






