Múnich. — Varios líderes europeos se reunieron con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, para coordinar su postura ante las negociaciones con Rusia y avanzar hacia un eventual alto el fuego.
En el encuentro participaron el canciller alemán Friedrich Merz, al igual que los primeros ministros de Polonia, Donald Tusk; Reino Unido, Keir Starmer; Dinamarca, Mette Frederiksen, y Suecia, Ulf Kristersson. También estuvo presente el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, entre otros.
Ucrania confirmó que la tercera ronda de contactos con Rusia, bajo mediación de Estados Unidos, se celebrará los días 17 y 18 en Ginebra. Las dos rondas previas, realizadas en Emiratos Árabes Unidos, solo derivaron en un intercambio de prisioneros, el primero de 2026.
El principal obstáculo sigue siendo la exigencia rusa de que Ucrania ceda todo el Donbás, incluida la parte de Donetsk que aún no controla, además del control de la central nuclear de Zaporiyia y la supervisión de un eventual alto el fuego.
Rusia anunció que su delegación en Ginebra será encabezada nuevamente por Vladimir Medinski, asesor cultural de Vladimir Putin, en lugar del jefe de la inteligencia militar, Ígor Kostiukov, quien participó en las rondas previas.
Durante su intervención en la Conferencia de Múnich, Merz afirmó que “Rusia debe poner fin a esta terrible guerra”. Añadió que Europa, Estados Unidos y Ucrania deben actuar de manera conjunta en los ámbitos militar, político, económico y diplomático para obligar a Moscú a negociar de forma seria.
Por último, enfatizó que se puede continuar el diálogo con Rusia pero «primero debe demostrarnos que realmente está dispuesta a entablar conversaciones serias sobre un alto el fuego y, posteriormente, el fin de la guerra».







