El skeletonista ucraniano Vladyslav Heraskevych fue descalificado al competir en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 luego de presentarse con un casco que mostraba imágenes y nombres de 24 deportistas ucranianos fallecidos durante la guerra con Rusia. La decisión fue tomada por el jurado en el Cortina Sliding Centre con base en las reglas olímpicas que prohíben cualquier tipo de mensaje político o personal en la indumentaria durante las competencias.
El incidente ocurrió previo a su primera manga en la prueba de skeleton masculino en Cortina d’Ampezzo. Aunque el atleta buscaba rendir un homenaje a las víctimas del conflicto, el Comité Olímpico Internacional mantiene una política estricta de neutralidad, por lo que la sanción implicó su exclusión inmediata del evento.

El casco incluía retratos de deportistas caídos, entre ellos el ciclista Andriy Kutsenko, quien murió en 2024 durante una misión militar tras unirse al ejército ucraniano luego de la invasión a gran escala. El gesto pretendía visibilizar el impacto de la guerra en el deporte del país.
Este no ha sido un caso aislado, ya que otros atletas ucranianos también recibieron advertencias por mensajes similares en su equipamiento. El reglamento olímpico establece que el escenario de los Juegos debe mantenerse libre de manifestaciones políticas, religiosas o personales, incluso cuando se trate de homenajes.
La polémica generó debate internacional: mientras algunos sectores defendieron el tributo como un acto humanitario, las autoridades deportivas insistieron en que la neutralidad es esencial para preservar el carácter universal de los Juegos Olímpicos.







