Durante los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, varios atletas olímpicos han expresado su frustración porque sus medallas ya sean de oro, plata o bronce se han agrietado, desprendido o roto poco después de recibirlas, incluso durante las celebraciones sobre el podio o al bailar con ellas alrededor del cuello.
Entre los casos más destacados está el de la esquiadora estadounidense Breezy Johnson, quien tras ganar el oro en descenso femenino vio cómo la medalla se desprendió del collar mientras celebraba y saltaba de alegría, obligándola a advertir a otros atletas que tuvieran cuidado durante sus festejos.
La patinadora estadounidense Alysa Liu también compartió en redes sociales imágenes de su medalla de equipo separada del listón, burlándose con humor pero también subrayando la preocupación por la fragilidad del diseño.
Además de estos ejemplos, atletas de biatlón como Justus Strelow de Alemania han sufrido incidentes similares su medalla cayó al suelo durante una celebración y parte de la pieza se rompió antes de que intentara reinstalarla sin éxito.
Organizadores de los Juegos, representados por Andrea Francisi, director de operaciones, han asegurado que están investigando a fondo la causa del problema para asegurar que las medallas, símbolo máximo de logro olímpico, se entreguen en perfectas condiciones, y están “prestando la máxima atención” a la situación.






